Actualmente no existen barreras para viajar, la tecnología
permite, mediante simples "clicks "a un "ratón ", la posibilidad
de transportarse a cualquier región del planeta; pero aún en
estos tiempos existen personas dispuestas a cualquier cosa
para conseguir sus objetivos de maneras alternativas.
Los Soulat son una pareja "normal "originaria de Francia: se
levantan temprano, se asean, se desayunan y se alistan para
iniciar su día. ¿A qué se dedican? A recorrer el mundo.
¿Cómo
lo hacen? En una bicicleta tándem (de dos plazas). ¿Con
qué?
Con su esfuerzo. ¿Con quién? Con su hijo Ulysse. ¿Desde
cuándo? Desde hace 16 años.
¿Por qué? Por el impulso de un deseo. ¿Para qué? Para
demostrar la capacidad del hombre y su voluntad, para
conocer nuevas ciudades, personas e ideologías.
Entre sus experiencias buenas y malas, los Soulat han sido
testigos de la opresión en China, la pobreza extrema en Africa,
el desarrollo en Australia, el optimismo ante la tragedia en El
Salvador, e incluso el conflicto en Chiapas.
Cuando se les preguntó qué país les ha gustado más,
contestaron que en todos existen características buenas y por
supuesto también malas. Respecto a México, dijeron sentirse
contentos y a gusto, y que han tenido todo el apoyo por parte
de la gente y de las autoridades.
Quienes han montado una bicicleta y rodado en ella más de 5
kilómetros, saben del esfuerzo y capacidad física que
requiere
esta actividad; quienes no tienen esa experiencia, deben tomar
en cuenta que la familia Soulat ha recorrido los cinco
continentes, 54 países contando a México, pedaleando miles
de kilómetros. . . ¿Cuántos países conoce usted?
Ninguno de
ellos es o fue ciclista profesional, ni siquiera un deportista de
rendimiento medio; Alain Soulat fue bombero y rescatista antes
de ser viajero; su esposa Sylvine era una enfermera, y el
pequeño Ulysse ha sido un mero espectador.
"Quisimos mostrarle al mundo de lo que somos capaces,
tenemos nuestra fuerza y nuestro deseo de seguir adelante,
no somos profesionales ", dijo Sylvine, mientras hacía
alusión
a grandes ciclistas de la historia, como Eddie Mercks y Lance
Armstrong, actual tricampeón del Tour de France.
Gajes del oficio
Accidentes de ciclismo, fallas mecánicas, mal tiempo,
cansancio e incluso la imposibilidad de encontrar un lugar
donde dormir, jamás han sido obstáculos insuperables. Su
aventura es apoyada por los Gobiernos de las ciudades que
visitan, las personas que conocen y una buena cantidad de
patrocinadores, quienes en conjunto les facilitan sitios para
acampar y asearse, información para solicitar permisos de
distinta índole, e incluso hospedaje.
Sylvine comentó que poco a poco se han ganado el
reconocimiento en distintos países, principalmente europeos, y
que realmente el único donde fueron tratados realmente mal
por las autoridades fue en China.
"Pensaban que éramos observadores internacionales,
nuestros artículos fueron vetados, sólo se publicaron en
periódicos regionales. No quieren que la gente se dé cuenta
de
cómo vive la gente en los campos de China ", comentó Sylvine.
Agregó que durante su estadía estuvieron vigilados las 24
horas del día, y que, inclusive mientras pedaleaban, varios
guardias en bicicletas hacían relevos para observarlos.
Ciclistas escritores
La pareja Soulat se dedica a escribir sobre los países que
conocen, y planean publicar un libro en dos años, cuando
termine su travesía. Los artículos que escriben y las
pláticas y
conferencias en que participan les sirven para mantenerse,
pues los patrocinadores no son suficientes, aunque cubren
por completo los gastos en refacciones y mantenimiento de la
bicicleta.
Su pequeño hijo Ulysse, de 7 años, es educado por ellos
mismos; anualmente reciben el programa del ciclo educativo
correspondiente. De hecho será aquí, en México, donde
reciban el nuevo curso proveniente de Francia, pues al igual
que la mayoría de los niños, Ulysse está por el momento de
vacaciones.
El niño dijo disfrutar de la aventura que vive con sus padres,
visitas a lugares como Sudáfrica y todos los animales que ha
podido observar; habla varios idiomas, juega y se divierte
como cualquier otro niño de su edad.
Aunque aún no deciden su itinerario, los Soulat tienen pensado
viajar hacia algunas ciudades del norte del país, y
posteriormente continuar rumbo a Estados Unidos y Canadá.
Restan dos años en la travesía y siguen determinados hacia
su meta; cualquiera que sea su razón o motivación para
continuar, han evidenciado nuevamente que la capacidad del
ser humano no tiene límite.
El filósofo alemán Federico Nietzsche sostuvo que todo acto o
proyecto humano está motivado por la "voluntad de poder ", no
sobre los demás, sino sobre uno mismo. Es posible que los
Soulat conozcan dicha afirmación.